jueves, 2 de mayo de 2019

Gestionando el arrepentimiento

De todo aquello que te arrepientes, no te arrepientas. Las cosas fueron como tenían que ser y cuestionarte ahora “cómo habría sido si…”, carece absolutamente de sentido. Si crees que podrías haber hecho algo diferente, aprovecha la experiencia y aprende de ella. Lo importante no es lo que has hecho o dejado de hacer. Lo importante es lo que harás a continuación. Así que, así como te digo que no te arrepientas de lo que te arrepientes, del mismo modo te pido que no hagas nada de lo que puedas arrepentirte en el futuro. No hagas, ni dejes de hacer. Di lo que tengas que decir, haz lo que tengas que hacer, asume el riesgo y no te quedes con la duda. Si no sale como esperabas, al menos no tendrás necesidad de arrepentirte por no haber hecho el intento. La decisión está en tus manos y no depende de nadie más. Toma coraje, recuerda que la única batalla que se pierde seguro es aquella que no se libra, y ve por ello.De todo aquello que te arrepientes, no te arrepientas. Las cosas fueron como tenían que ser y cuestionarte ahora “cómo habría sido si…”, carece absolutamente de sentido. Si crees que podrías haber hecho algo diferente, aprovecha la experiencia y aprende de ella. Lo importante no es lo que has hecho o dejado de hacer. Lo importante es lo que harás a continuación. Así que, así como te digo que no te arrepientas de lo que te arrepientes, del mismo modo te pido que no hagas nada de lo que puedas arrepentirte en el futuro. No hagas, ni dejes de hacer. Di lo que tengas que decir, haz lo que tengas que hacer, asume el riesgo y no te quedes con la duda. Si no sale como esperabas, al menos no tendrás necesidad de arrepentirte por no haber hecho el intento. La decisión está en tus manos y no depende de nadie más. Toma coraje, recuerda que la única batalla que se pierde seguro es aquella que no se libra, y ve por ello.

martes, 16 de abril de 2019

Actitud ¿positiva?

He aquí una “prueba ácida” que te permitirá reconocer tu actitud ante la vida. ¿Eres de esos que, cuando llega el otoño, protesta por las lluvias y la cantidad de hojas que tienes que barrer? ¿O de los que, cuando llega la primavera, se queja de las alergias y los cambios de temperatura que traen tantos resfriados? O por el contrario, con cada nueva estación que se aproxima, encuentras un motivo para expresar con alegría “¡qué lindo! Llega el invierno…” o “¡¡qué bueno, ya casi es verano!!”… Encuentra el lado positivo a lo que sea que la vida te presente. Descubre ese pequeño detalle que te alegra y te motiva, en lugar de priorizar ese otro que quizás te fastidia y te molesta. Ser feliz y disfrutar de la vida no es una consecuencia de las circunstancias que te toca vivir. Es una decisión que está en tus manos, a cada instante. Decide ver el mundo a través de la lente del amor, la solidaridad, la bondad, y no tendrás dudas en cuanto a la actitud que decides adoptar.

jueves, 28 de marzo de 2019

Domando a la ansiedad

Estás tan ansioso por llegar antes a eso que anhelas, que lo único que logras es alejarlo. De manera concreta o simbólica, pero alejarlo al fin. El cumpleaños de alguien, la entrega de un resultado importante, una respuesta que estás esperando. Lo que sea que te genere ansiedad, relájate y suéltalo. Desde la perspectiva del mundo físico, real y concreto, no podrás adelantar la fecha de la muestra de danza, de la final del campeonato ni del parto de tu hija. Desde una perspectiva más sutil, lo que sea que pudiera suceder no será antes por causa de tu ansiedad. Más bien todo lo contrario. Tú has hecho lo que tenías que hacer y ahora, es momento de soltar y dejar que las cosas fluyan. Pon el foco en otro lado, con una sonrisa y confiando en que será como tenga que ser. Disfruta del camino hacia. Es mucho más largo, y podría ser tanto más intenso que el efímero instante de la concreción misma. Relájate y deja que las cosas fluyan. Confía de verdad en que el concepto de que algo “salga mal” carece de sentido. Confía en el hecho de que si no se da como esperabas es porque así debía darse. Confía, respira, relaja y siéntate a contemplar, en paz, cómo resulta.

jueves, 7 de marzo de 2019

Lo que es no es lo que ves

El mundo que te rodea no es el mundo que te rodea. El mundo que te rodea es lo que tú ves en él. Esa “realidad” llega a ti filtrada por tus sentidos, y por la actitud con la cual la enfrentas. Ante exactamente las mismas circunstancias puedes sentirte apremiado o estimulado, preocupado o reconfortado, feliz o angustiado. Todo depende de lo que tú decidas ver, entender y hacer con lo que sea que la vida ponga en tu camino. Ante una gran carga de trabajo por ejemplo, podrías reaccionar protestando y quejándose, o agradeciendo estar muy lejos de quedar desempleado. Podrías disfrutar intensamente de las tareas desafiantes y sentir la inmensa satisfacción de lograrlo, o sentirte agobiado por ellas y tratar de dilatarlas. Recuerda, ante cada pequeño paso, que lo que estás viendo allí fuera no es lo que “hay” allí afuera, sino lo que tu decidas que haya.

jueves, 28 de febrero de 2019

Fluir

Planifica, organiza, estructura. Y luego, deja que las cosas fluyan. Hazlo, ejecútalo, pon en marcha eso que pensaste. Y si, como suele ocurrir, las cosas no salen exactamente como habías pensado, no te enojes. Se flexible. Corrige lo necesario, pero también escucha y observa lo que la Vida tenga para decirte. Las circunstancias, ya, habrán cambiado. Ya no serán las que eran al momento de empezar. Quizás no tengas que empecinarte en que las cosas sean como querías que fuesen. Desde aquí, la perspectiva podría ser diferente. Reconócelo. Estarás en un nuevo punto de partida. El Universo está en cambio constante y tú, como parte de él, ¿por qué habrías de ser la excepción? Fluye con la vida, escucha y actúa a partir de lo que vaya sucediendo. Tú siempre estarás al mando, serás tú quien decida qué hacer y qué dejar de hacer. Serás tú, siempre, el capitán a cargo del velero de tu vida. No te enojes, no desesperes y ajusta el rumbo, a cada paso, con flexibilidad y sabiduría.

Eligiendo qué sentir

Sintiendo resentimiento, envidia y celos, y buscando venganza, no estás consiguiéndolo. Entonces, ¿qué tal si pruebas por otro lado? Si cuando a alguien las cosas le salen “bien” lo primero que sientes es envidia. Si cuando ves que alguien consigue lo que se había propuesto lo que sientes es celos. Si cuando alguien, con o sin intención, te daña, perjudica o hiere tu primer instinto es buscar venganza. Algo de todo eso, ¿te hace sentir mejor en el largo plazo? Algo de todo eso, ¿hace que las cosas marchen mejor para ti, que consigas lo que buscabas, o que la herida sane más rápido? No, claro que no. Más bien es todo lo contrario. Lo único que haces es prolongar el sufrimiento. Alégrate genuinamente por el éxito ajeno. Siente verdadera felicidad ante la realización de los demás. Respira hondo y perdona cuanto antes lo que sea que sientas que te hayan hecho. Si con las emociones negativas las cosas no están saliendo como querrías, intenta transformarlas en emociones positivas. Fácil no es, pero tampoco es tan difícil. Luego del impulso inicial, ponte al mando y elije qué sentir. Las cosas empezarán a encaminarse, a mejorar y a fluir. Mucho más rápido de lo que podrías esperar.

viernes, 8 de febrero de 2019

Estar presente

Estás aquí. Estás ahora. Pero tu mente no está aquí, ni está ahora. Si se lo permites, tu mente volará cual hoja empujada por el viento, sin rumbo. Hacer planes está bien; cuando es el momento de hacer planes. Visitar el pasado está bien, cuando de aprender de la experiencia, o de recordar algo valioso, se trata. Pero cuando estás haciendo algo, lo que sea, estate presente en lo que estás haciendo. Una tarea, una conversación, comiendo, jugando, trotando, estudiando… Conecta con la tarea, con la actividad, con el otro. Ejercita arriar el barrilete de tu mente y concentra tu atención en el momento presente, en eso que tienes ante ti en este instante. Potenciarás enormemente cada cosa que hagas, en cada uno de los momentos de tu única, maravillosa e irrepetible vida.

miércoles, 30 de enero de 2019

Calmando la ansiedad

No te apures. La ansiedad no te ayudará a hacerlo más rápido. Más aun, lo más probable es que te retrase. Si lo haces a las corridas algo tendrás que corregir, rehacer o ajustar. Tómate el tiempo que sea necesario y apunta a hacerlo bien la primera vez. Del mismo modo, tampoco apures a la vida. Mejor aún, intenta escuchar sus tiempos y adaptarte a ellos. Lo que tenga que suceder, sucederá. Ni antes, ni después. ¿Te has dado cuenta de que, cuando más ansioso estás, más lento parece transcurrir el tiempo? No vas a conocer a tu alma gemela antes, hagas lo que hagas. Y si la cruzas, por estar apurado no podrás reconocerla. No vas a conseguir el trabajo que buscas antes de estar listo para él. Ni llegarás antes al lugar que deseas llegar, por pisar a fondo el acelerador de tu vida. Lo más probable en ese caso, sería que estrellases el proyecto antes de concretarlo. No te apures. Dale al tiempo el tiempo que merece, y disfruta del camino.

jueves, 24 de enero de 2019

Cuidado con lo que dices

Las palabras que pronuncias no son inocuas. Tienen fuerza y energía. Junto a tus pensamientos construyen tu futuro. De hecho, han construido tu presente, este de aquí y de ahora. Éste que alguna vez y en aquel distante presente era tu futuro. Cuida entonces tus palabras. Para con los demás, pero también contigo mismo. Si te equivocas haciendo algo, no te insultes. No te digas que eres un inútil. Y si lo haces, date cuenta y perdónate de inmediato. Compréndete y transforma esa agresión en aliento. Seguro que no ha sido tan grave, y seguro que la próxima vez lo harás mejor. Porque estás aprendiendo, constantemente. Ten paciencia y trata bien a los demás. Tampoco a ellos agredas con tus palabras. No cambies la onda. No hagas que súbitamente el aire se corte con un cuchillo. Vivir en paz, en un ámbito relajado y positivo, depende en gran medida de ti mismo. Y gran parte de todo ello, comienza con tus palabras.

miércoles, 16 de enero de 2019

Cuestión de hábitos

No desesperes. La vida espera que, simplemente, esperes. Y también que actúes, claro. ¿Cuánto sentido, realmente, crees que tiene? Angustiarte, preocuparte, apurarte, enojarte, ¿qué beneficios te aporta? Cuando sientas que es eso lo que estás sintiendo date cuenta, y decide dejar de sentirlo. Es así de fácil. Y así de complicado. Tu emoción y tu deseo pueden llevarte de las narices por el camino equivocado. Si tú lo permites. Pero siempre estás en condiciones de darte cuenta, pisar el freno y dar un giro. Increíble, ¿verdad? Pero real. Es cuestión de costumbre. Así que busca acostumbrarte. Estate atento, reacciona modificando actitudes y comportamientos negativos cada vez que te reconozcas actuando de manera irracional e intempestiva. Cálmate, respira un par de veces, sonríe y haz un clic en tu cabeza. Una y otra vez. Y otra más. Pronto notarás que estás adoptando el hábito. Vivir con más paz, basado en una actitud más positiva, con más momentos de alegría y felicidad es mucho más simple de lo que parece. ¿Que el entorno juega su parte? ¡Por supuesto! Pero en última instancia, sólo depende de ti, así que empieza a registrarlo, y a hacerlo. No mañana. No la semana que viene. Aquí y ahora. Ya. Disfrutar más de esta vida está en tus manos. Acéptalo, y haz que así sea.

lunes, 31 de diciembre de 2018

Feliz Cambio Nuevo!

¿Qué cosas de las que te propusiste cambiar un año atrás, pudiste concretar? ¿Dónde estabas entonces, y hacia dónde querías encaminarte? ¿Lo lograste? Y si aún no llegaste, ¿al menos estás en camino? Estás aquí para crecer, para transformar y para transformarte. Has venido para ejercitar el cambio así que en lugar de resistirte a él, acéptalo, agradécelo, encáralo y vívelo a pleno. Tu Ser Superior, esa parte de ti que existe desde antes de haber quedado encerrada en tu cuerpo físico y que será nuevamente libre cuando tu tarea aquí haya concluido, está esperando que recorras el camino que has venido a recorrer. Así que hazlo. Si algunos de los planes que habías hecho hace un año atrás han sido concretados, toma conciencia y disfruta del logro. No lo dejes pasar así nomás. No lo des por sentado. Por esos otros que no han logrado grandes progresos, no te angusties. Date cuenta, y retoma el proceso con más fuerza. Haz lo que sabes que debes hacer. Recuerda que éste, como cualquier otro, es un excelente momento para empezar. Feliz Cambio Nuevo!

martes, 25 de diciembre de 2018

Simple

Deja de criticar a los demás. Abiertamente o en tus pensamientos. Deja de imaginar intrigas y confabulaciones contra ti o hacia otros y, menos aún, las lleves a cabo. Vive más simple. En lugar de pensar en cómo sacar ventaja a costa de éste o aquél, busca ser mejor persona. No bajes la guardia, no seas ingenuo ni permitas que te perjudiquen, pero tampoco estés todo el tiempo a la defensiva, ni planeando el próximo ataque. Apunta a ser más honesto contigo mismo y con los demás. La vida no es una guerra ni un tablero de control donde todo el tiempo se definen tácticas y estrategias. La vida es, o deberías tratar de que sea, una experiencia feliz y relajada, honesta, brillante y reluciente. Vive más simple, se más sincero, ocúpate de hacer aquello que más placer te da en lugar de perder el tiempo buscando la manera de impedir que los demás lo hagan. Alégrate con el éxito ajeno, sinceramente y de corazón, y disfruta del propio compartiéndolo apenas con el pequeño círculo de tus afectos más cercanos. El éxito verdadero pasa por lograr ser feliz haciendo lo que sea que estés haciendo. Recuérdalo, y vive más simple. Porque así es, o debería ser, la vida: Simple.

martes, 18 de diciembre de 2018

Haciendo espacio

Deja de pensar en lo que quieres conseguir. Enfoca tu atención en lo que tienes para dar. Créeme, ya tienes suficiente. Tienes todo lo necesario para hacer lo que viniste a hacer. Y como tienes todo lo necesario, es en vano que sigas preocupado por cómo conseguir esto o aquello. En realidad, si observas con cuidado verás que estás repleto. Por lo cual esa sensación de vacío que tan a menudo te invade, carece absolutamente de sentido. Haz una lista de todas las cosas que puedes dar, ofrecer, brindar. Seguro tienes cosas materiales que puedes regalar. Tienes tiempo que puedes brindar. Tienes amor, cariño, cuidado, conocimientos, abrazos, amabilidad, respeto y toda una lista interminable de cosas a través de las cuales brindarTE. Regala todo lo que puedas, y estarás haciendo espacio para recibir todo lo que la Vida está queriendo darte pero no puede, porque no encuentra en ti espacio suficiente.

martes, 20 de noviembre de 2018

Libre

Eres libre. No lo olvides. Puedes hacer lo que decidas hacer. Y decir lo que desees decir. Y pensar lo que quieras pensar. Las limitaciones que te lo impiden, la mayoría de las veces, han sido impuestas por la misma persona: Tú mismo. Eres tú quien ha construido las paredes de la cárcel en la cual te has quedado encerrado. Pero también eres tú quien tiene la llave. Supuestos que alguna vez fueron ciertos pero que han quedado obsoletos. Temores que te protegían de situaciones que ya no existen. Inseguridades basadas en ignorancias que han sido reemplazadas por experiencias que te han dado conocimientos que entonces no tenías. Esa parálisis que sientes en uno o varios aspectos de tu vida podría, transformarse en acción dando simplemente el primer paso, ese que no sabías que podías dar. Revisa tus anhelos incumplidos y observa las razones que te impiden alcanzarlos. Puedes tener la certeza de que apenas empieces a hacerlo, en serio y siendo honesto contigo mismo, los barrotes de tus celdas imaginarias se convertirán en senderos por los cuales avanzar. Eres libre. No lo olvides.

viernes, 5 de octubre de 2018

Dar

Deja de preocuparte por lo que quieres conseguir. Olvídate de lo que consideras que te falta. Concéntrate en cambio en todo lo que tienes. No como un conjunto difuso. No con un rápido y fugaz “si, ok, tengo mucho, es verdad” buscando dar vuelta rápidamente la página. No. Detente a pensar, y mejor aún, a escribir una lista detallada de todo lo que tienes. Puedes empezar por cosas materiales, suele ser más sencillo. Pero no te quedes en eso. Tienes también conocimientos que puedes enseñar, experiencias que pueden servir a otros para no repetir tus mismos errores, habilidades con las cuales ayudar, dones, afecto, amor... Y así, casi sin darte cuenta, estarás convirtiendo la lista de las cosas que “tienes” en la lista de las cosas que puedes dar. No eres el ombligo del mundo. No eres el centro del universo. Ya sé que tu cabeza lo sabe pero muchas, demasiadas veces, actuamos como si lo fuésemos. Deja de centrar tu atención en ti mismo. Basta de yo, yo, yo. Y una vez que hayas comprendido todo lo que tienes para dar, sin pensarlo -porque cuando la razón se mete la acción se paraliza-, empieza a actuar. Da lo que tengas para dar y siente la plenitud que eso te produce. Da lo que tengas para dar y aquello que querías conseguir, estará mucho más a tu alcance de lo que jamás podrías haber imaginado. Da lo que tengas para dar y el universo te lo devolverá multiplicado.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Tú eres

Eres un Ser único, especial e irrepetible. Sólo tú ves las cosas desde esa, tu propia perspectiva. Nadie más que tú puede ser el padre, o madre de tus hijos. Nadie más que tú puede ser el hijo de tus padres. O el hermano de tu hermano. Eres el único amigo de tu amigo que puede darle lo que tú puedes darle. Ya es momento de que lo comprendas. Y más aún, de que lo vivas. Nadie más que tú puede aportar al mundo eso que tú puedes aportarle. Una playa hermosa y paradisíaca no sería lo que es sin cada uno de los granitos de arena que la componen. Sea lo que sea que hagas, tu aporte es crucial, fundamental, importante. Valóralo. Valórate. Compréndelo, y encara cada día desde ese lugar y con esa sensación de plenitud que ésta, tu maravillosa y única vida, se merece.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Perspectiva

El mundo en el cual vives depende de la perspectiva desde la cual lo miras. Deja de considerar a las “cosas malas” que te suceden, como “cosas malas”. Deja de pelear con ellas, de protestar y de angustiarte. Ante cada una de esas cosas que etiquetas como problema, contratiempo, obstáculo, ruptura, desgracia, córrete del lugar en el cual estás parado y cambia de perspectiva. Pregúntate “¿qué he hecho para llegar hasta aquí donde me encuentro?”. Empieza descartando toda respuesta que ponga la causa fuera de ti. Seguramente habrá personas, hechos y circunstancias externos a ti que puedan haber influido en menor o mayor medida. Pero más allá de ello, lo que estás buscando es comprender qué es lo que has hecho tú al respecto. Repite el ejercicio yendo hacia atrás, de a un paso por vez. Haciéndolo, estás buscando aceptar, comprender, aprender. Y hacerte cargo. Nada está mal. Todo es como debe ser. Agradece los problemas en lugar de quejarte. Aprende de las circunstancias en las que tú mismo te has puesto, en lugar de angustiarte por ellas. Cambia el foco de tu perspectiva, y cambiarás el mundo.

lunes, 27 de agosto de 2018

Comprométete

Comprométete. Sea lo que sea, si lo vas a encarar, hazlo involucrándote de verdad. Un trabajo, un estudio, una relación, una actividad solidaria, una simple acción cotidiana. Si lo vas a hacer “para zafar” mejor ni empieces. Pero no te comprometas “por el otro”. Comprométete por tu propio interés. Por tu propio bienestar. La vida es demasiado maravillosa como para vivirla a medias. Vívela intensamente, en plenitud, disfrutando cada paso. No te guardes nada. Atravesarás altibajos, por supuesto, pero los resultados serán excelentes y no tendrás motivos para arrepentirte.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Amigarte con el error

Buscar la excelencia en todo lo que encaras está muy bien. Proponerte hacer las cosas bien la primera vez es lo mejor que podrías hacer. Pero recuerda siempre que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Y quiérete un poquito más. No seas tan duro contigo mismo. Comprende, y siéntelo de verdad, que el error es parte fundamental del camino al logro. No estoy haciendo la apología de la desidia, ni de la flojera ni de la dejadez. Estoy diciendo que aceptes tus propios errores y que aprendas de ellos. Aléjate de ti un par de pasos y mira la situación en perspectiva. Si no fueses tú, si fueras otro observándote, ¿serías tan duro contigo? Equivocarte es bueno, porque es señal de que estás haciéndolo. De hecho, es muchísimo mejor que no equivocarte por no intentarlo. Equivócate en paz, y finalmente lograrás lo que sea que te propongas.

martes, 17 de julio de 2018

Tu visión de ti mismo

Muchísimo más importante que cómo eres, es cómo crees que eres. En realidad y creas lo que creas, eres brillante. Quizás no sepas en qué; pero lo eres. Y brillarás en aquello que sinceramente te propongas, siempre y cuando eso que te propongas resuene en tu interior con emoción, pasión y certeza. No escuches a tu razón, sino a tu corazón. Poco importa lo que pienses que los demás piensan de ti. Lo único que realmente importa es cómo tú te veas. Si estás convencido de que puedes, los demás también lo estarán. Si estás seguro de que eres un inútil, eso será lo que los demás creerán. Busca en tu interior y conecta con eso que aviva la llamita que brilla dentro de ti. Haz lo que tengas que hacer para darle el lugar que se merece. Dedícale tiempo, esfuerzo y atención. Se fiel a tu más profunda pasión. Convéncete de que puedes, y podrás.